martes, 4 de junio de 2013

La primera impresión es la que cuenta.

Tras más de un mes de parón volvemos a la carga y arrancamos otra vez los motores de la creación. Esta vez voy a dejar de lado la verborrea técnica como en la última entrada y voy a entrar en un terreno que si bien parece obvio, a menudo, y sobre todo en la pequeña empresa se descuida, y es tener una imagen corporativa profesional y adecuada al sector.

Esta claro que hoy día cualquier persona con un ordenador, un poco de conocimiento de photoshop y algo de buen gusto puede crear un logotipo o incluso una imagen corporativa medianamente decente atractiva y llamativa. Pero ¿es suficiente?

Está demostrado que el sentido que más determina nuestra predisposición a adquirir un articulo o un servicio es la vista. De la misma manera que mostramos mas predisposición a entablar una relación comercial con un ejecutivo de ventas con traje que con ropa casual aunque nos ofrezcan exactamente lo mismo, nos pasa lo mismo con los diseños de los paquetes, los etiquetados, o incluso el diseño de la marca comercial de un producto, nos tiene que entrar por los ojos.

Pongamos un ejemplo real. Como aficionado que soy a la cata de cervezas artesanales, recientemente me encontré con uno de los mejores productos de este tipo que he probado. Lo curioso del tema es que el etiquetado de la botella, si bien cumplía con todos los requisitos legales y comerciales, era horrorosa, muy fea, no mostraba tipografías, ni un diseño que invitara a consumir ese producto o describiera mínimamente que es lo que nos íbamos a encontrar dentro de esa botella. Si no me hubieran ofrecido probar ese producto, probablemente jamás hubiera optado por esa botella de entre todas las que ofrecía el lineal de la tienda.

Es importante que la imagen que proyectamos a nuestro público sea atractiva y profesional, pero sobre todo tiene que ser la adecuada a nuestro sector. No podemos elegir la misma tipografia, gama cromática, isologo, etc, para una gestoría que para una heladería, y para acertar en este aspecto es importarte, bien contar con profesionales (y perdonadme la cuña publicitaria) o si nos vamos a aventurar a hacerlo nosotros mismos, hacer una labor de autoformación y de benchmarking los bastante profunda y seria como para haber asimilado conceptos profesionales de marketing que nos aseguren el acierto a la hora de crear y consolidar nuestra marca.




Pero en el caso más recomendable de contar con la colaboración de un profesional lo más probable es que lo primero que nos preguntemos será qué vamos a necesitar y cuánto nos va a costar.

Está claro que no va a necesitar el mismo plan de marketing visual un pequeño restaurante que una cadena como KFC o McDonalds que se gastan millones de dólares en este apartado de su plan de marketing.

Pero que seamos pequeños no significa que no seamos profesionales. ¿Necesitara por tanto el pequeño restaurante un logotipo? ¿necesitará un manual de identidad visual corporativa o un manual de uso del logotipo? La respuesta es SI en todo caso. Que necesitamos un anagrama o logotipo está claro pero... ¿que es eso del manual?

Siguiendo con el caso practico del pequeño restaurante, el manual de identidad visual es el que va a definir los usos correctos y sobre todo LOS INCORRECTOS, de nuestra imagen. Se definirá cómo y cuando usar el logotipo, cómo debe usarse el logotipo negativo, cómo debe ser la carta del menú, los anuncios gráficos, los uniformes...

De tal modo que cualquier usuario de la imagen corporativa del restaurante sepa exactamente como utilizar los elementos visuales.

Una vez tenemos claro qué necesitamos para trazar un correcto plan de marketing visual viene la pregunta importante ¿Cuánto?, y esta es la gran cuestión, que es lo que se sule decir cuando no hay una verdad universal al respecto. Esto depende en gran medida del prestigio de artista gráfico o agencia, y la complejidad del trabajo que solicitemos, tamaño de la empresa cliente, incluso de la región en la que estamos, ya que las tarifas difieren mucho en distintos puntos del país (hablando sólo de España), por tanto no existe una respuesta clara y contundente al respecto.

Por supuesto la recomendación es siempre contar con un abanico de presupuestos, no menos de tres, y solicitar a la agencia o artista gráfico un portfolio de trabajos en el que nos vamos a hacer una idea muy clara de su forma de trabajar.

También debemos tener en cuenta el grado de especialización del profesional a contratar en tu sector. Hay artistas gráficos altamente especializados en el diseño para hostelería, o automoción, o distribución, en tal caso, debemos tratar de contar con un presupuesto de dichos profesionales como mínimo.

Y con esta vuelta a los ruedos blogueros, espero haberos ayudado a entender a emprendedores y pequeños empresarios y comerciantes la importancia de contar con una buena imagen corporativa.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja un comentario para esta entrada.