miércoles, 24 de abril de 2013

140 caracteres que cambiaron el mundo.

Situémonos. Año 2050. Los alumnos de un colegio cualquiera abren su libro de Historia por el tema "La Tercera Guerra Mundial". Y como es común empezarán leyendo sobre las causas del conflicto. Es entonces cuando entre dichas causas leerán la palabra Twitter, y el profesor explicará que era un medio de comunicación social que a principios del Siglo XXI se utilizaba para expresar ideas, opiniones o difundir noticias, con un límite de 140 caracteres, contando signos de puntuación y espacios.

A continuación el viejo profesor, que vivió en su juventud el auge de esa red social, explicará como un tweet publicado desde la cuenta oficial de tal líder político desencadenó una serie de acontecimientos y reacciones que sumado a otros factores desembocó en un conflicto bélico, y al final los alumnos comprenderán el poder que ese invento llamado Twitter podia llegar a tener.

Esta historia hipotética, en vista de los últimos acontecimientos no resulta tan inverosímil. Ayer, algún gracioso, o algún espabilado que sabía perfectamente lo que iba a provocar, hackeó la cuenta oficial en Twitter de la agencia Associated Press y publico lo siguiente: "Última Hora: Dos explosiones en la Casa Blanca y Barack Obama está herido". La subsiguiente reacción fue una caida de más de 100 puntos en la bolsa de Wall Street o lo que es lo mismo, unos 200 millones de dólares. Los mercados entraron en estado de pánico hasta que desde la propia Casa Blanca y la agencia de noticias se desmintieron tal hecho y se informó del ataque cibernético sufrido. Un hoax de corta vida pero de una magnitud descomunal. Ya fuera una gamberrada, ciberterrorismo, o un plan maestro para forrarse comprando acciones a precio de saldo, el FBI está en ello, este hecho pone de manifiesto el poder comunicativo de Twitter, que vemos como día a día desplaza a los medios de comunicación tradicionales en prestigio y en verosimilitud.

Recordemos también el curioso caso de la cuenta de Iñaki Gabilondo. Un domingo por la noche, durante la emisión de Salvados, alguien creó una cuenta falsa del popular periodista, y tras un tweet de presentación, el segundo fue para alabar el buen hacer de Jordi Évole (@jordievole) al frente de este espacio. Inmediatamente Évole, desde su cuenta, a punto de llegar al millón de followers, se hizo eco de tal mención, secundado de la periodista Ana Pastor (@_anapastor_), también muy activa en esta red.
En pocos minutos, la falsa cuenta de Inaki Gabilondo había alcanzado los 5000 followers.

Lo cierto es que no todo el mundo tiene este poder, si tu o yo, con un modesto club de seguidores y no siendo un medio o un periodista reconocido, metemos una bola así o parecida en Twitter, el recorrido que va a tener va a ser muy limitado. Lo que demuestra que el poder lo tiene la herramienta, no el usuario.  Por el contrario, el usuario anónimo en masa, mediante el uso de hashtags y creando corrientes de opinión, puede llegar a "incendiar las redes sociales" como últimamente han bautizado los medios de comunicación a la protesta generalizada en las RRSS.

Aprovechar el poder de Twitter en nuestro beneficio.

Aparte de generar caídas en el Dow Jones, provocar posibles guerras mundiales o sacarle los colores a algún periodista poco riguroso contrastando sus fuentes, Twitter es esa herramienta poderosa para que vosotros, mis lectores de la pequeña y mediana empresa, o profesionales independientes, os deis a conocer y compartáis vuestra actividad con el "barrio Twitter".

Sigue estos sencillos consejos para exprimir el potencial de Twitter:
  • No os olvidéis de utilizar los hashtags, marcando las palabras clave de vuestro mensaje, son la clave de búsqueda de contenidos.  
  • Sigue a gente importante en tu sector, a empresas, a tus clientes, a partners y también a la competencia. Estos seguimiento en la mayoría de os casos se convertirán en followers.
  • Retuitea (RT) a los perfiles que sigues si su contenido es interesante.
  • Comparte. No solo de contenido personal vive el tuitero. Cada vez que navegando, des con una información relevante o interesante para tu sector compártelo. Hazlo con el botón de compartir que encontrarás en la mayoría de los medios digitales, o copia y pega la dirección de ese contenido acortando la URL con herramientas como Bitly.
  • Recomienda. En Twitter hay una curiosa costumbre llamada Follow Friday (FF) que consiste en recomendar seguir a cuentas que tu consideras de interés. Pero ojo, esto sólo se hace los viernes, por cuestiones de tradición, si hasta en las modernas redes sociales hay tradiciones.
  • Cuida la información de tu perfil. Pon una buena y fidedigna descripción de ti y tu actividad, añade la dirección de tu página web u otra información de contacto relevante.
  • Y por último, y aunque sea repetitivo, no olvides mimar a tus followers, agradece su seguimiento con mensajes directos (DM) o tuiteando un mensaje global de agradecimiento.
Y recuerda: "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad", y en términos de poder, Twitter ha demostrado ser como el Martillo de Thor, el Arca de la Alianza y la Caja de Pandora juntos.

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